Belleza y embarazo, várices y estrías en la gestación

Durante el embarazo tu cuerpo sufre muchísimos cambios por acción de las hormonas. Alguno de estos cambios son buenos, como por ejemplo el cabello suele crecer con más fuerza y brillo; o el busto aumenta de tamaño y se pone más turgente. Pero otros cambios no son tan bien venidos: las estrías, la celulitis, las várices, la hinchazón y pesadez de las piernas, etc. En este espacio nos ocuparemos de estos cambios, como hacer para prevenirlos, o mejorarlos.

Es importante que sepas que los conceptos de belleza y embarazo no están reñidos entre sí. Además de existir una belleza especial que siempre irradia una mujer durante el embarazo, se puede ayudar a la mamá a sentirse linda y sexi en este momento. Y a combatir los problemas de tipo estético y de belleza, sin perjudicar el embarazo. Belleza y embarazo irán de la mano durante estos 9 meses mágicos si juntas nos lo proponemos.

¿Qué son las estrías?:

Las estrías son lesiones cutáneas alargadas como cintas o con forma de huso. Pueden tener entre medio o varios centímetros de longitud. Habitualmente son simétricas, y siguen la línea de distensión de la piel. Aparecen varias al mismo tiempo, nunca de a una. Al principio se ven como sobreelevadas. Son de color rojo o rojo-violáceo, y en ocasiones pican. Luego, la piel de esa zona se nota adelgazada, fláccida, lisa y brillante, y las estrías se vuelven de color blanco-nacarado. En las mujeres de piel oscura, pueden pigmentarse.

¿Por que aparecen las estrías?:

Las estrías se forman como una respuesta al gran y rápido estiramiento cutáneo. Las fibras elásticas y de colágeno que sostienen y dan resistencia a la piel se rompen, y luego se forma una especie de cicatriz. Otro factor que favorece la aparición de estrías durante el embarazo es el incremento de hormonas. No a todas las mujeres se les hacen estrías. La predisposición genética juega un rol muy importante en este sentido. Lamentablemente, si existe esta predisposición genética, no se podrá evitar que aparezcan.

¿Cuándo aparecen las estrías?:

En general comienzan alrededor del sexto mes de embarazo, especialmente en senos y panza. Si no aparecieron en el primer embarazo, es muy raro que aparezcan en los siguientes embarazos. Salvo que aumentes muchos kilos, por ejemplo en un embarazo múltiple.

¿Cómo prevenirlas?:

Pero de todas maneras se pueden atenuar. Es fundamental el cuidado, hidratación y nutrición de la piel, mediante cremas específicas para esto, indicadas por tu obstetra, que no estén contraindicadas durante el embarazo. Como por ejemplo las cremas con vitamina A. Estas cremas ayudarán a tener la piel mejor preparada para soportar el estiramiento. Deberás aplicarla todos los días después del baño, en pechos y vientre. Con masajes suaves, hasta que haya penetrado totalmente.

En la Argentina, por ley, con un certificado de tu obstetra que certifique el embarazo, tanto la Obra Social, la prepaga u hospital tienen la obligación de darte la crema de forma totalmente gratuita. Además te darán el hierro para ti durante tu embarazo, y para tu bebé, todas las vitaminas, y leche maternizada durante 1 año. Exige que así sea. Haz valer tus derechos.

Várices y embarazo:

¿Qué son las várices?

Uno de los problemas más frecuentes de las futuras mamás son las várices. Las várices son dilataciones de las venas que llevan la sangre desde los tejidos de las piernas hacia el corazón.

¿Cuándo aparecen?:

Durante el embarazo, las várices aparecen en un tiempo record (en los primeros 3 o 4 meses), y en contra de lo que se piensa, lo normal es que no desaparezcan después del parto. Un concepto muy importante es que existe una falsa creencia que las várices deben tratarse después de haber tenido hijos. Esta idea errónea atenta contra la salud de la embarazada, ya que la hace propensa a sufrir complicaciones como tromboflebitis, hemorragia varicosa o más grave aún, trombo embolismo pulmonar. Por eso es fundamental que se trate la patología varicosa, en lo posible antes de emprender la gestación.

¿Por qué aparecen durante el embarazo?:

Son varios los motivos por los cuales pueden aparecer várices durante el embarazo:

1-Al crecer el feto se produce un aumento de la circulación sanguínea en torno del útero. Lo que dificulta el tránsito de la sangre que viene de las piernas. O sea, se produce una especie de obstrucción circulatoria a la altura del abdomen.
2- Además, el útero, al aumentar de tamaño, comprime las venas de la pelvis. La sangre procedente de las piernas no puede circular con fluidez y tiende a estancarse en las extremidades.
3- La hormona progesterona distiende las paredes de las venas y, a su vez, el estrógeno dilata los vasos sanguíneos. Esto hace que la circulación se vuelva mucho más lenta y dificultosa.
4- Debido a la acción de las hormonas del embarazo, la sangre procedente de las arterias pasa a las venas con más presión de la habitual, lo que hace que se dilaten.

¿Cuáles son los síntomas? :

Calambres nocturnos, hormigueo, sensación de pesadez en las piernas, y sensación de quemazón en los pies y en torno a los tobillos.

Prevención de las várices durante el embarazo:

  1. Lávate las piernas con agua fría 2 veces al día, 2 minutos cada vez.
  2. Camina de ser posible media hora a la mañana y media hora a la tarde.
  3. Haz gimnasia para embarazadas en el agua o natación.
  4. Evita los ambientes calurosos y focos directos de calor cerca de las piernas. No tomar baños termales, jacuzzi, baños calientes, ni saunas.
  5. Utiliza medias de compresión a partir del tercer mes de embarazo, o del primero, si ya tenías várices de antes o antecedentes familiares.

Hay 4 grados de compresión. El especialista te recomendará cual utilizar. Dependerá del cada caso en particular.

  1. Duerme de costado para disminuir la compresión del útero grávido sobre la vena cava.
  2. Duerme con las piernas elevadas unos 5 cm. por encima del corazón. Levantar las patas de los pies de la cama con unos libros o tacos de madera de la medida.
  3. Controla el peso durante el embarazo.
  4. Date baños de pie con aceite de menta.Alivia y refresca.

Si trabajas muchas horas sentada, trata de levantarte a cada rato. También estira las piernas mientras estás sentada, nunca flexionadas hacia atrás, ni cruzadas. Haz cada 2 o 3 horas los siguientes ejercicios:

  • Contrae y relaja la musculatura de glúteos, piernas y muslos
  • Aprieta con fuerza los dedos de los pies y levántalos apuntando hacia arriba; mueve los tobillos en tres sentidos: de adelante hacia atrás, hacia los lados y en círculos.
  • Evita el uso de ropa ajustada a nivel de la ingle, especialmente pantalones.
  • Evita estar mucho tiempo de pie. Por ejemplo plancha la ropa sentada.
  • Haz ejercicios respiratorios. Al inspirar profundamente, la sangre de las piernas se impulsa hacia el corazón.
  • No te hagas masajes profundos como el drenaje linfático, ya que podría desencadenar una tromboflebitis, o aún peor, un trombo embolismo pulmonar.

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