Inteligencias Múltiples y Trabajo por proyectos en las aulas: Enseñemos a pensar a los niños.

La aplicación de las inteligencias múltiples en el aula supone una nueva mirada sobre cómo aprenden los niños, cómo pueden enseñar los maestros, en definitiva, cómo pueden funcionar las escuelas. Se trata de una nueva concepción de escuela:

  • Objetivo de la escuela: Desarrollar las IM de todos los alumnos haciéndolos competentes en el mundo que les ha tocado vivir.
  • Papel de los educadores: Mediadores de aprendizaje.
  • Papel de los padres: Mayor implicación en el proceso de educación.

Gracias a la estimulación de las Inteligencias Múltiples se pretende crear un nuevo modelo de escuela y aprendizaje; ya que nos encontramos delante de un nuevo paradigma: 3 de cada 4 niños trabajarán en profesiones que hoy en día no existen.

  • Cada individuo posee un perfil único de combinación de inteligencias
  • Se localizan en un área específica de nuestro cerebro.

Cada vez son más las escuelas que tienen integradas en su plan educativo herramientas para trabajar las inteligencias múltiples. La más conocida actualmente es ‘trabajar por proyectos’.

Esta forma de trabajar favorece que los alumnos de forma autónoma pongan en práctica sus conocimientos. Dicho de otra manera, los motiva a pensar e involucrarse más en las actividades.

¿Como se consigue?

Cada alumno trabaja un tema desde sus propias motivaciones y se estimula las áreas de inteligencia múltiples que más caracterizan a cada niño. Es un aprendizaje personalizado.

¿Que es realmente trabajar por proyectos?

Como en todo, en ocasiones de la teoría a la práctica hay un mundo. Y bien por la interpretación del método, o por la falta de recursos materiales y humanos no se termina aplicando correctamente este método. Vamos a tratar de explicarlo de forma práctica.

  • Para empezar se busca una tema sobre el cual trabajar, o lo que es lo mismo, el Proyecto, la duración depende de cada colegio/maestro, cada día un proyecto diferente, uno a la semana, por trimestre etc. Es importante que el profesorado sepa como va a enfocar las clases. Serán los alumnos los que elijan el tema sobre el que se va a trabajar. Para ello el maestro puede usar varias herramientas:
  • Preguntar uno por uno sobre que le gustaría aprender (la imaginación y curiosidad de los niños no tiene límites si se les da la posibilidad) o simplemente lanzar una pregunta y que cada niño cuente su experiencia/opinión.
  • Dar varios temas de interés, ya sea leyendo un libro, haciendo una excursión o cualquier otra actividad que sirva como referente, luego cada alumno dirá sobre qué aspecto le gustaría aprender más.
  • Una vez hechas las propuestas, se someterá a votación y por mayoría escogerán que tema van a trabajar. La labor del maestro se era abordar ese tema desde las diferentes áreas de inteligencia.

Vamos al ejemplo. La maestra llega a primera hora de la clase y lee una historieta. El tema que finalmente se escoge para trabajar son las estaciones del año y por votación se hacen 4 grupos. Pues aquí entra la imaginación de los niño.

Se puede pintar lo más representativo, escribir que ocurre en cada estación. Si es de un día para otro la actividad, que cada uno traiga algo representativo de cada estación: ropa, complementos, si es otoño hojas secas, se puede hacer un calendario con las fechas y tenerlo a lo largo del curso.

Se puede representar un teatro con personajes que representen cada estación. Las opciones si se dan rienda suelta a la imaginación y creatividad de los niños pueden ser miles.

¿Cuál sería la función del maestro?

Una vez determinado el proyecto y actuar como motivador y mediador, puede y deber seguir motivando a los alumnos de una manera atractiva para que amplíen conocimientos.

Por ejemplo saber cuando empieza cada estación, que meses entran de cada estación.

En fin, un sin fin de posibilidades.

Es un método que requiere de preparación pero sobre todo de predisposición por parte del centro y el maestro. Las clases tal y como las conocemos no incentivan a los niños a participar . El maestro delante de la pizarra y todos los niños haciendo fichas, si o si pintando números, usar pegatinas etc no motiva en nada el aprendizaje.

No permite a los niños interactuar en clase, trabajar en equipo, exponer sus inquietudes etc. No a todos los niños les gusta pintar,¿entonces, porque deben aprender los números coloreando? Podemos hacer una jincana en clase y que hayan números escondidos. O que cada alumno tenga un número escrito en su espalda y que por turnos cada niño tenga que agruparlos.

Aprender divirtiéndose es el aliciente que falta en los colegios.

La verdad es que suena interesante y parece que la escuelas se están moviendo para ofrecer a padres como nosotros una alternativa innovadora.

¿Pero creéis que es suficiente? Cada vez estoy más convencida de que las escuelas necesitan un cambio de raíz y no sólo de sistemas o métodos de aprendizaje, aquí os dejo una reflexión:

¿Por qué se siguen enseñando los conocimientos compartimentados por asignaturas?

¿Por qué no se respetan el desarrollo natural y los ritmos de cada niño?

¿Por qué se les proporcionan las herramientas antes de que despierte en ellos la curiosidad por ellas? Me refiero a la escritura, lectura o matemáticas.

¿Por qué se intenta introducir en su cerebro información descontextualizada de la realidad?

¿Vosotros que opináis sobre este tema?

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