¿Es normal tener hambre en las primeras semanas de embarazo?

Durante el embarazo el organismo sufre muchos cambios tanto a nivel físico como psíquico, y obviamente, el nivel de apetito es susceptible de modificarse. Veamos entonces cómo varia el apetito al inicio del embarazo y las causas que pueden provocar un aumento de hambre durante el mismo.

Las variaciones de apetito son normales

¿Es normal tener hambre en las primeras semanas de embarazo? Sí. ¿Es normal no tener apetito durante las primeras semanas de embarazo? También.

Debemos partir de la base de que a lo largo de nuestra vida el apetito siempre va cambiando, ya no por etapas, si no por periodos. Por ejemplo, prácticamente todas las mujeres experimentan un aumento del apetito durante el período pre menstrual, del mismo modo, ante situaciones estresantes o cambios en el nivel de actividad física, el hambre puede aumentar.

Si el apetito es tan variable, es muy correcto pensar que cualquier variación del apetito que se dé durante el embarazo es normal, más aún teniendo en cuenta que la propia situación gestacional predispone a tener cambios en el apetito. No obstante, no todas las mujeres van a experimentar un aumento del apetito, incluso en algunas ocasiones cuando se presentan naúseas o vómitos, el apetito puede disminuir.

En todo caso, si sientes más hambre en las primeras semanas de embarazo no debes preocuparte por nada, es un hecho normal que puede ser causado por diversos factores.

Los cambios hormonales

La hormona del embarazo (Gonadotropina Coriónica Humana) actúa sobre el hipotálamo, y por tanto, afecta al centro del hambre y centro de la saciedad, encargados de regular a nivel cerebral nuestro apetito.

En base a esta interacción si que es cierto que el aumento de hambre suele darse más cerca del segundo trimestre y no en las primeras semanas del embarazo, pero cada mujer es un mundo y es muy posible que los cambios hormonales hagan visibles sus efectos desde un buen principio.

En muchas otras ocasiones, además de los cambios hormonales, los cambios psíquicos y emocionales juegan un papel determinante en el apetito.

Los factores psicológicos

Enfrentarse a un primer embarazo, estar más sensible, tener muchas dudas, cuestionarse como madre… Forma parte de la dimensión emocional que nace también con el embarazo y que transforma la psicología de la mujer durante el periodo gestacional.

Puede ser que tu estrés emocional se manifieste físicamente a través de un aumento del apetito. No debes sentirte culpable, la “comida emocional” es un recurso prácticamente inherente a la psique humana.

No obstante, tanto si el aumento del apetito se debe a cambios físicos o psicológicos, te recomendamos que tengas estas pautas en cuenta:

  • No pases hambre bajo ningún concepto
  • No sacies tu apetito con alimentos basura que carecen de nutrientes
  • Realiza aproximadamente 5 comidas al día
  • Cuida tu alimentación y sigue una dieta equilibrada
  • Si necesitas picar entre horas, aumenta las comidas principales, o bien prepara aperitivos saludables y frescos, por ejemplo, a base de vegetales

Como has visto sí es normal tener hambre durante las primeras semanas de embarazo, así como no tenerla, por eso lo más importante es que escuches a tu cuerpo y satisfagas sus necesidades.

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