El embarazo

Seguramente no saldrá en el sálvame de ayer, ni lo anunciará Eva González… es una noticia que no tiene precio y seguramente la mejor que te puedan dar en la vida.

Luego de realizarte el test de embarazo casero clearblue y que saliera positivo (luego de muchos negativos seguidos), ya sabes por qué el paracetamol no te calmaba los mareos y las nauseas ni el dolor en los ovarios, así que ve preparándote un te de tila, manzanilla o cualquier otra infusión y disfruta lo que viene a continuación: tu barriga empezará a crecer y no ves la hora de anunciar al mundo tu preñez.

Y haces lo que hacemos todas, te metes en Google o en cualquier página online para averiguar sobre la vacuna de tosferina, ver fotos para saber como será cada etapa y cuantas semanas durará un embarazo a término. Además, pronto empezarás con las pruebas bioquímicas.

En Amazon podrás encontrar con toda probabilidad complementos infaltables como una faja o una buena almohada o cojín que te ayudará con la ciática y los pies hinchados. No te olvides de las cremas anti estrías. Por supuesto, puedes comprar un llamador de ángeles, lo cual es una tradición que aun se lleva.

Comenzarás a averiguar como es eso de darte de baja por riesgo del pequeño si es que estás trabajando.

Te imaginas una gestación sin muchos síntomas (si vas por el segundo o tercero te los conocerás de memoria), pero prepárate si es un doble embarazo gemelar.

Un monitor puede ayudarte en esta etapa, sobre todo si has pasado los 40 o 45.

Algunas cosas que tomarás: gestagy, ranitidina. 

Consulta con tu médico si puedes tomar omperazol, nolotil, amoxicilina o almax para calmar el flujo gástrico y te recetará además algunas vitaminas. Evita tener la tensión baja en todo momento.

Debes controlarte periódicamente de tiroides e hipertiroidismo en esta etapa, sobre todo si has tenido ovarios poliquísticos o tenías reglas irregulares dolorosas.

Cosas a tener en cuenta: existen alimentos prohibidos durante el embarazo y otros poco recomendables porque pueden producir acidez, ardores, gases, gastroenteritis o diarrea.  Además, puedes sufrir dolor de cabeza o en el bajo vientre e infección de orina si tu alimentación no es la adecuada.

El insomnio es normal.

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