Todas las claves para evitar la tan temida depresión postparto

No existe un manual de «mamá perfecta» que te puedas leer antes de dar a luz, pero si hay que tener las cosas claras y asumir que ser madre es una experiencia maravillosa…pero agotadora. Para poder disfrutarla conviene solicitar las ayudas necesarias y no pretender ser una «superwoman» las 24 horas del dia.
Cambios de humor, irritabilidad, fatiga, ataques de llanto sin razón aparente, tristeza y estrés tras dar a luz (también existe la depresión preparto), ansiedad, dificultades para dormir…

En vez de la inmensa alegría por la llegada del ansiado bebé, muchas mujeres sienten una serie de emociones tras el parto que no esperaban. Todos estos síntomas son normales y pasajeros y se conocen como «baby blues»: una leve depresión post embarazo (aunque no llega a ser una depresión real, genera un sentimiento de incapacidad) que suelen sufrir más de la mitad de las recién estrenadas madres, pero que se supera en dos o tres semanas.

Depresión de la mujer en el período inmediatamente después del parto: detéctala cuanto antes.

Si este trance puntual no se resuelve en ese tiempo y pasan las semanas y te sigues viendo incapaz de afrontar los cuidados del niño, asustada o incluso muestras faltas de ilusión por tu hijo, debes reaccionar porque probablemente estés padeciendo una depresión postparto real y necesitarás ayuda para hacerle frente.

Esta situación no es tan habitual como el «baby blues» (afecta entre el 10 y el 15 %de las madres) pero uno de los problemas que detectan los servicios médicos, es a falta de consulta con el especialista en estados iniciales, cosa que facilita el tratamiento y la solución del problema.

Los síntomas son como los de una depresión normal y, como tal, requieren atención. El trastorno puede aparecer durante el primer mes después del parto, pero también puede ocurrir seis meses más tarde, incluso se considera relacionada con la maternidad si la depresión sucede dentro de lo dos años siguientes de haber tenido el niño, así que no hay que bajar la guardia.

¿Qué es la depresión postparto y cuales son sus síntomas y tratamientos?

¿Qué pasa por tu mente y como puedes darte cuenta de que la padeces?

Tener un hijo es una experiencia maravillosa, entonces, ¿por qué te vienen a la cabeza pensamientos como estos?
– No tengo ánimos para nada. Tienes sentimiento de fracaso y falta de interés por todo lo relacionado con el bebé.
– Me siento culpable. te consideras «mala madre» por no saber afrontar la situación con la fortaleza necesaria.
– Estoy angustiada. Muchas madres sufren ansiedad y se preocupan de forma obsesiva por la salud del bebé.
– Me falta energía. Te invade un gran cansancio, te cuesta hacer las tareas mas sencillas y no tienes apetito.
– No puedo dormir. A pesar de que en el postparto es normal dormir poco porque los niños se despiertan frecuentemente, algunas mamás sienten que no pueden conciliar el sueño ni siquiera cuando el pequeño descansa.

Solo un médico puede catalogar la depresión posparto en una madre. Cómo bien sabemos, los los síntomas son variados  y pueden llevar a una confusión con otras patologías.

¿A qué se deben estas sensaciones luego de dar a luz?

Se han hecho muchos estudios sobre el tema, pero no hay un consenso científico. Estos son algunos de los factores que podrían influir a la hora de desencadenar al depresión.
– Tras el parto, los niveles hormonales les cambian de forma brusca (caen la progesterona y los estrógenos), esto provoca cambios repentinos de humor. Hay mujeres que son más sensibles que otras a estas variaciones. Ademas, estas irregularidades también afectan al metabolismo, provocando síntomas de cansancio o falta de apetito.
– El hipotiroidismo ocasiona síntomas como la fatiga, irritabilidad y depresión. Hay que hacerse un análisis de sangre con el fin de evaluar si después del parto han bajado los niveles de las hormonas tiroideas.
– Algunos estudios han apuntado a que podría ser un desajuste en los neurotransmisores del sistema nervioso, o incluso podría tener un origen genético, aunque de momento no se ha demostrado científicamente.
– Circunstancias como no estar bien con la pareja (o no tenerla), un bebe con problemas, no haber programado el embarazo y que se llegue en un momento no deseado, un bache economico, haber padecido depresión con anterioridad o incluso tener familiares directos con tendencias depresiva, podrían ser también desencadenantes.

¿Todas las madres tienen la misma posibilidad de caer en una depresión posparto?

Algunas mujeres tienen una mayor probabilidad de desánimo al finalizar el embarazo porque tienen uno o más de los siguientes factores de riesgo

  • Síntomas de decaimiento durante o después de un embarazo anterior
  • Episodios de hundimiento emocional o trastorno bipolar en el pasado o en el entorno familiar
  • Haber sufrido alguna situación estresante durante el embarazo o poco después de haber parido, como la pérdida de un empleo, la muerte de una persona cercana, la violencia familiar o una enfermedad, etc
  • Complicaciones sanitarias mientras se daba a luz, como el parto de un bebé prematuro o con dolencias o complicaciones médicas
  • No terminar de asimilar el embarazo, independientemente de si se haya buscado o no
  • Falta de apoyo emocional en el entorno familiar
  • Consumo excesivo de alcohol o drogas.

¿Cómo superar la depresión posparto? Exterioriza lo que sientes

Según los expertos, expresar con sinceridad a las personas de tu entorno (pareja, familia, amigas intimas, tu medico…) como te sientes será muy positivo. Tener al lado a alguien que te escuche, sin reproches y con una actitud comprensiva, puede ser un gran apoyo. Lo peor que puedes hacer es intentar ocultar lo que estas sintiendo por vergüenza o miedo a no ser «una buena madre».

Piensa que una de ocho mujeres pasa por esta situación y para que no desemboque en depresiones o decaimientos más graves lo mejor es aceptar este sentimiento y tratar de reconducir con ayuda externa. Tu medico de atencion primaria te orientará sobre el mejor tratamiento a seguir. A veces, unas sesiones de psicoterapia serán suficientes. Aunque algunos casos requieren tratamiento farmacológico, es una situación que si se afronta positivamente y con ayuda, se consigue resolver con un poco de tiempo.

Opina la experta

¿Cuando es más vulnerable la mujer que ha dado a luz? Las primeras 24 horas tras el parto son fundamentales, porque es cuando se crea el vinculo entre la madre y el hijo. Es importante que no se separen y que solo disfruten de conocerse mutuamente.

También es delicado el momento de volver a casa con el recién nacido, porque de repente la mujer se encuentra en casa sola. Hay que darle apoyo para que no decaiga.

Estos síntomas de depresión post parto son independientes de ser el primer o segundo hijo

¿El tipo de parto influye en las depresiones posteriores?

Si, porque el parto por vía vaginal es toda una preparación de la madre para recibir a su bebe, con lucha y esfuerzo, en cambio, cuando hay una cesárea, la madre tiene un papel mas pasivo y se encuentra con el niño de repente.

Muchas veces se siente culpable por no haber sido capaz de dar a luz de manera natural. Por eso en estos casos se debe estar mas atenta, ya que hay mas posibilidades de depresión.

¿Hasta cuando dura este hipersensibilidad de la mujer tras el parto?

Depende de cada caso. A veces se supera pasadas unas cuantas semanas, cuando el bebe no precisa una constante entrega de la madre. Y, lógicamente, también en el momento que recibe ayuda.

¿Que pasa si no trato ésta causa de desánimo, abatimiento y decaimiento?

Sin tratamiento, la depresión posparto puede durar meses o años. Además de afectar la salud de la madre, puede afectar su capacidad para relacionarse con su bebé y cuidar de él, y  causa complicaciones en el sueño y la alimentación y problemas de comportamiento a medida que va creciendo.

En tus manos está prevenir la depresión puerperal

Los expertos coinciden en que la mejor cura para la depresión postparto es prevenirla.
– Descansa siempre que puedas: aprende a echar cabezadas cuando alguien pueda atender por ti a tu bebé o el pequeño esté descansando.
– Aliméntate adecuadamente: vegetales, frutas fresca, proteínas y cereales no deben faltar en tu menú. Los pescados azules te aportan omega 3, que ayudan a aumentar los niveles de serotonina para combatir el desorden hormonal.
– No temas pedir ayuda. Al médico, a tu familia, a los amigos…

– Sal a la calle con tu bebé, el aire fresco y el contacto con otras personas será beneficioso.
– Acepta tu nueva situación como es, sin intentar hacerlo todo perfecto: tu hijo y tú os estáis conociendo y eso lleva un tiempo de adaptación.
– Además de las clases preparto, existen sesiones para después y grupos de ayuda a la lactancia. En ellas encontraras el apoyo y comprensión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *